Homenaje a Nietzsche
WALTER CURONISY

Oigo un ruido ominoso
un entrechocar de la cruz y el trinche
en mi espíritu
y era octubre en lima
y en vez de cruz todos llevábamos un
tridente
y en vez de cristo en andas iba el
gran cabrón
con la túnica ensangrentada
y la corona de espinas puesta
y a la vez que las beatas
las mujeres de la boite lo veneraban
bajo una lluvia de cenizas y de pétalos oscuros
y había olor a incienso y azufre
por todas partes
y ¡jesús! ¡jesús!
a su paso un orate nietzscheano le gritaba:
crece tu nombre en mi cuello
como una araña
mi boca no te resiste
por mas que te inpongan tu palabra
y me encadenen a tu credo
como un árbol hueco
esta hora maldita es la huerta inmunda
en que te sigo traicionando
cualquiera de mis dioses es más cierto.