Postales del trópico con mujeres
JORGE ENRIQUE ADOUM


		I
De espaldas al mar, resentidas con el mar, 
miran pasar torpe la tarde basurera del domingo 
que barre el polvo que dejó la semana cabeceando.

Jóvenes, demasiado, se fueron los varones a buscar trabajo.
"Bah, pretexto para irse" dicen con una pena oceana. 
Todavía las melancoliza la lluvia en las pestañas
y suspiran crepusculares de memoria y soltería. 
"Yo he de volver, me dijo. Le dije. Para qué si quieres irte. 
Pero le esperábamos mi cuerpo y yo,
tal vez yo solamente".

¿Verdaderamente
nadie les lame la espalda con los ojos,
nadie les ve las ninfas con una lengua miope 
y solo el viento seca con arena en su entrepierna 
su saliva de mar? ¿No es pone el sábado 
mordeduras de hombres en los hombros 
con que se comprobarían hoy día emparejadas?

¿Jamás?
¿Nuncamásmente?
De pronto dos se miran, atardecen 
y tiemblan. Se descubren queribles y, brumosas,
intuyen, celebración litúrgica simétrica, 
el amor en espejo entre dos vírgenes.