Te amo desde el principio
de este estallido
de petardos exactos
llamaradas y
preludios,
canciones que incendian
mi ciudad matinal.
Y sola como el sol
me arrastro
ardiendo
todo por mi intento
de encontrarte
vivo entre los muertos
cuando bajo la sombra
mi mano sólo es
la mano fugaz que no te alcanza.